1 de julio de 2026

Tapones de cera en el oído: causas, síntomas y tratamiento

El tapón de cerumen es uno de los motivos de consulta más frecuentes en otorrinolaringología. Aunque suele ser un problema banal, puede resultar molesto y, en ocasiones, afectar de forma notable a la audición.

¿Qué es el cerumen y para qué sirve?

El cerumen (la «cera» del oído) es una sustancia natural que producen unas glándulas del conducto auditivo. Lejos de ser algo negativo, cumple funciones importantes: lubrica la piel del conducto, la protege frente a la humedad y ayuda a arrastrar hacia el exterior el polvo y las células muertas. En condiciones normales, el oído se limpia solo.

¿Por qué se forma un tapón?

El problema aparece cuando el cerumen se acumula y se compacta en el conducto. Algunas circunstancias lo favorecen:

  • El uso de bastoncillos (cotonetes), que en lugar de limpiar suelen empujar la cera hacia el fondo.
  • Los tapones de piscina o los audífonos, que dificultan la salida natural del cerumen.
  • Los conductos estrechos o muy curvados, y una mayor producción de cera en algunas personas.

Síntomas habituales

  • Sensación de oído tapado y pérdida de audición, a menudo de aparición brusca (por ejemplo, tras la ducha).
  • Picor, molestia o sensación de presión.
  • A veces, acúfenos (pitidos) o inestabilidad leve.

¿Cómo se trata?

La extracción debe realizarla un profesional, sobre todo si hay dolor, supuración o antecedentes de perforación timpánica o cirugía de oído. En consulta se emplean principalmente:

  • Extracción bajo visión directa (con microscopio o aspiración), el método más seguro y preciso.
  • Reblandecedores (gotas) durante unos días para facilitar la salida.
  • Lavado con agua templada, cuando está indicado.
No se recomienda introducir bastoncillos ni objetos en el oído, ni utilizar las conocidas «velas de oído», cuya eficacia no está demostrada y pueden causar lesiones.

¿Cuándo consultar?

Conviene acudir al otorrinolaringólogo si el tapón no se resuelve, si se repite con frecuencia, o si aparece dolor, secreción o pérdida de audición que no mejora. Una valoración adecuada permite descartar otras causas y extraer el tapón de forma segura.

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Aviso: este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una consulta médica. Ante cualquier síntoma, consulte con su médico.

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